Antes de describir el programa consideramos importante
mencionar algunos datos o indicadores socio-económicas sobre
el Perú. Esto con la intención de tener claro el panorama
o el contexto donde ubicamos la situación del tema que trataremos
en esta oportunidad. Las cifras ofrecidas tendrán mayor incidencia
sobre el sector educación, ya que es el ámbito sectorial
donde se ubica nuestra reflexión.
Los datos generales del país se encuentran en la Tabla
Nº 1 anexada a este artículo, que junto al Gráfico
Nº 1 proporcionan una primera mirada del contexto.
Como hemos observado el comportamiento del PBI nacional (desde el año
1992 al 2004) sufre grandes fluctuaciones como por ejemplo de 12.8%
en 1994 y -en menos de cuatro años- baja drásticamente
al –0.7% en 1998. Esto es una muestra de una inestabilidad política
y económica del país que influirá grandemente en
los demás sectores.
Aquí disponemos de un cuadro que nos da
referencia sobre la tasa de crecimiento medio de la población
con una proyección quinquenal y donde observamos, con preocupación,
que la tasa corresponde a un 1.6 %. Lo cual significa que los problemas
sectoriales seguirá afectando a la población de los próximos
años.
Año |
Tasa de crecimiento media |
Tasa de crecimiento media de la
población anual y quinquenal |
2000 |
Anual |
1,6% |
Fuente : Instituto Nacional de Estadística
- Perú.
Estimaciones y Proyecciones de Población, 1950 - 2050. Boletin
de Análisis Demográfico Nº 35. |
Ahora, pasaremos directamente a
mostrar cifras del sector educación, sobretodo referido a la
tasa de analfabetismo, ya que tiene directa relación con la naturaleza
de la implementación del Programa de Educación Bilingüe,
que pretende también disminuir el analfabetismo. Como observamos
en el Gráfico Nº 2,
desde el año 1997 al 2001, no hay cambios significativos. Las
cifras se han mantenido, con ligero cambio para el año 2000 donde
se registró una tasa del 11.7%, posiblemente porque fue un período
electoral (reelección de Fujimori) donde algunos programas sociales
tuvieron mayor actuación con la finalidad de captar la aceptación
del electorado, sobretodo del analfabeto. Lamentablemente esta cifra,
tomó su rumbo “normal” el año 2001 con el
12.1%.
A continuación mostramos dos cuadros, con la intención
de hacer una ligera comparación de la situación con respecto
a la tasas de asistencia de la población escolar del nivel primario
en las dos regiones culturales – muy diferentes de Perú-.
Las cifras son elocuentes, en la sierra ( región donde predominan
poblaciones bilingües) sólo se registra el 54.9% de tasa
de asistencia frente al 75.5% de las zonas urbanas de la costa (región
del litoral peruano donde se ubica la capital del país). Esto
es una constatación de la marcada diferencia entre ambas regiones,
es decir la costa es más monolingüe castellana, y es ahí
donde se estructuran los programas educativos, mientras que la sierra
es más bilingüe quechua-castellano pero no es atendida en
la dotación de servicios educativos que requiere. Este panorama
hace que la tasa de asistencia de la población escolar de nivel
primario no sea tan atractivo, y a la vez, se hace necesario ampliar
más el ámbito de actuación del Programa de Educación
Bilingüe Intercultural.
Año |
Región natural |
Tasa de asistencia de la población
de 6 a 11 años de edad al grado de estudios de educación
primaria que corresponde a la edad |
2000 |
Sierra |
45,9 |
| Fuente : Instituto Nacional de Estadística
e Informática - ENAHO-IV Trimestre 1997-2002 |
Año |
Area |
Edad Educación Primaria |
Tasa de asistencia a educación
primaria de la población de 6 a 11 años |
2000 |
Urbana |
06 años |
75,5 |
| Fuente : Instituto Nacional de Estadística
e Informática - ENAHO-IV Trimestre 1997-2002 |
Siguiendo en la misma línea, finalmente nos permitimos
mostrar otro cuadro donde se observa que la población de lengua
materna quechua es impresionante en el área rural del territorio
peruano (15,450,014 personas) frente a los “escasos” 3,177,938
personas de las áreas urbanas –citadinas. Realmente es
una cifra que debemos tener muy en cuenta a la hora de definir las políticas
educativas que consideren a este importante sector de la población
peruana.
Lengua materna para personas >=5
años |
Cantidad de personas a nivel nacional |
Quechua |
3.177.938 |
Castellano |
15.405.014 |
| Fuente : Instituto Nacional de Estadística
e Informática |
El enfoque pedagógico
del programa
Dado que el Perú muestra gran diversidad
lingüística y cultural, se considera necesario desarrollar
una propuesta pedagógica flexible para el desarrollo de la educación
intercultural en los diferentes niveles del sistema educativo. Busca
desarrollar una pedagogía de la interculturalidad, es decir una
pedagogía que no se limite a adecuar, adaptar y ajustar los modelos
pedagógicos occidentales, sino que asuma el reto de acceder a
un nuevo paradigma educativo en el que se tomen en cuenta las formas
de enseñar y de aprender de las distintas culturas que coexisten
en el país. Desarrollar una pedagogía de la interculturalidad
significa, ciertamente, diversificación curricular, pero también
desarrollar modelos educativos interculturales en los que se comprendan
y tomen en cuenta los procesos educativos de las diversas culturas que
coexisten en el país.
Para lograr este enfoque, el programa tiene planteado los siguientes
objetivos:
1. Incorporar la interculturalidad
en el conjunto del sistema educativo peruano.
2. Desarrollar una actitud dialógica
en los educandos que, por un lado, permita superar actitudes y comportamientos
discriminatorios y, por otro, fortalecer su autoestima e identidad.
3. Diversificar el currículo
a través de un proceso de construcción participativo y
descentralizado, que incorpore las diferentes demandas que surgen a
partir del reconocimiento y afirmación de la diversidad.
4. Organizar un sistema de capacitación
continuo para el adecuado tratamiento de las lenguas y culturas en la
educación, y para una eficiente implementación de la educación
bilingüe intercultural.
5. Elaborar materiales educativos
para docentes y educandos de los diferentes niveles y modalidades del
sistema educativo.
En tal sentido, el programa propone realizar las siguientes acciones:
1. Talleres
y estudios para la elaboración de las orientaciones pedagógicas,
de carácter intercultural, para la incorporación del conocimiento
indígena al trabajo educativo.
2. Revisión
y enriquecimiento de los criterios de interacción y las normas
de conducta, teniendo en cuenta las nuevas perspectivas y enfoques que
han surgido, a partir de los contextos socioculturales en los que se
realiza el trabajo educativo.
3. Elaboración
de proyectos curriculares que se articulen con el entorno ecológico
y socio-cultural de los educandos.
4. Talleres
de capacitación a docentes sobre el tratamiento de la interculturalidad
y de las lenguas, y sobre el uso adecuado de los materiales. También,
cursos en torno de la diversificación curricular.
5. Mejoramiento,
validación y generalización del material educativo culturalmente
pertinente, en lenguas indígenas y en castellano como segunda
lengua.
6. Estudios
locales de demandas en capacitación.
La interculturalidad
La interculturalidad
hace referencia a la “relación entre culturas”. Como
concepto, permite abordar críticamente la diversidad de los procesos
culturales y la modalidad de sus intercambios, adoptando el paradigma
de la relación intersubjetiva, es decir, del diálogo.
Como práctica, constituye una experiencia (aún incipiente)
en la que las relaciones, la comunicación y el aprendizaje (entre
personas y entre grupos, con diversos conocimientos, valores y tradiciones)
están orientados a generar actitudes de recíproco respeto
e interacciones mutuamente enriquecedoras.
En ese sentido, una propuesta intercultural bien entendida intenta
eliminar las actitudes y conductas etnocéntricas y racistas que
caracterizan a la sociedad peruana en su conjunto, y ofrece pautas que
preparan a los individuos y grupos sociales para desarrollar una valoración
positiva de la diversidad cultural y para entender y manejar adecuadamente
los conflictos que surjan del contacto entre culturas, apuntando a superar
la discriminación y la exclusión.
La educación intercultural
asume la diversidad cultural y el mecanismo de la interacción
como recursos potentes para la construcción de sociedades realmente
democráticas y para el desarrollo de procesos educativos pertinentes
y significativos.
Frente a grandes ejes temáticos, el programa considera necesario
plantear estos objetivos:
1. Elaborar criterios y estrategias
de carácter intercultural que permitan desarrollar una cultura
para la democracia y la paz.
2. Dar insumos al área de
pedagogía, de modo que:
2.1. Se cuente con un registro nacional
de tradición oral andina y amazónica.
2.2. Se cuente con una base de datos
referidos a los pueblos indígenas y a los desplazamientos poblacionales.
2.3. Se sistematice información
y estudios acerca de la relación entre hombre y medio ambiente.
2.4. Se sistematice información
y estudios acerca de las diversas prácticas y tecnologías
andinas y amazónicas.
Para la implementación de los objetivos mencionados, el programa
plantea las acciones siguientes:
1. Elaboración y desarrollo
del plan de trabajo para la promoción y apoyo a encuentros interculturales.
2. Revisión y consolidación
de las propuestas metodológicas, vigentes para las diferentes
áreas y niveles, a través de estudios sobre estructura
familiar, interacción y desarrollo del niño y la niña
en diferentes contextos socioculturales.
3. Estudios que exploren las diferentes
dimensiones que intervienen en la construcción de las identidades
(étnica, de género, lingüística, comunitaria,
regional, religiosa, etc.).
4. Identificación de las necesidades
y demandas socio-educativas de los diferentes agentes sociales.
5. Identificación de las capacidades
y actitudes que los niños y niñas desarrollan a partir
de sus experiencias, en diferentes entornos físicos y culturales.
6. Estudios sobre las áreas
culturales y lingüísticas en el Perú.
7. Construcción de las historias
no oficiales no escritas relacionadas con la presencia indígena
y de otras colectividades, resultantes de procesos migratorios en cada
una de las regiones.
8. Identificación de capacidades
y competencias para que las personas pertenecientes a una cultura oral
ingresen a los mundos de la escritura y de la tecnología informática
como productores de signos, sin perder su identidad cultural.
9. Estudios sobre los saberes, conocimientos,
valores y prácticas indígenas; sobre los discursos y representaciones
simbólicas, vinculados a los diferentes procesos culturales del
país, a fin de comprender proactivamente los diversos modos de
producción de significado.
Algunas luces y sombras de la
EBI en el Perú
Iniciaremos nuestra reflexión, señalando
que de las formas existentes de la intervención del sector público
en el terreno de la educación, asumo , para el caso de la EBI,
debería ser a través de intervención mixta o combinada
(CALERO y BONAL: 1999). Ya que se trata de la dotación o canalización
de recursos destinados a los servicios educativos, como la EBI, que
dispone de gran demanda para un sector importante de población
peruana y latinoamericana - cinco millones hablan quechua, 10 a 12 en
seis o siete estados diferentes: Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia,
Chile, Argentina y tal vez Brasil) y unos trescientos o cuatrocientos
mil una o más de las 41 lenguas habladas en la Amazonía
peruana (POZZI-ESCOT:1998) y que, por otro lado, requiere algún
nivel de regulación en su implementación. Entonces, estaríamos
apostando una fórmula tipo regulación intensiva-financiación
pública-producción pública.
Sabemos que los recursos que destina y destinaría el estado
peruano para el cumplimento de este fin es alto, pero también
tiene la opción de complementar con una posible aportación
de financiación privada, vía organizaciones extranjeras
por ejemploGTZ-cooperación alemana-) que apoyan estas iniciativas.
La infraestructura que se utilizaría para este fin, es básicamente
de provisión estatal existente, por tanto no se requerirá
otra infraestructura nueva. Por otro lado, la dotación de plana
docente es la que se dispone a la fecha, la situación es evitar
movilidad de las plazas e intensificar su formación en programas
de capacitación. En lo que se no tendría que perder atención,
es la parte de evaluación del programa, es una acción
que debe ser permanente para identificar las debilidades y consolidar
las fortalezas.
El otro aspecto, importante es la parte de impacto social del programa,
es decir que se debería generar una conciencia ciudadana sobre
la importancia y necesidad de valorar las lenguas originarias como patrimonio
cultural de la sociedad y el legado para futuras generaciones. Esta
situación, tal vez sea un tanto optimista, pero si, desde la
administración no se genere esta sinergia, es poco probable que
la sociedad responda positivamente, a pesar que existan avances.
Aspectos a tomar en cuenta
Como se sabe, la situación de las lenguas
indígenas no es la misma que la del castellano. El castellano
es una lengua que goza de “prestigio social” y que tiene
una tradición escrita desde hace siglos.
Las lenguas indígenas del país se encuentran en
situación de desequilibrio entre dos o más lenguas en
contacto, donde una lengua se sobrepone a otras y las margina, las silencia
o excluye. El resultado es que, desde el punto de vista social y político,
tenemos una lengua dominante (el castellano) y otras dominadas (las
lenguas indígenas). Desde una perspectiva intercultural que valore
y respete las distintas culturas y lenguas es necesario plantearse objetivos
que ayuden a revertir la situación de desequilibrio.
La forma en que se dan la variación y el cambio en las lenguas
no es producto de un proceso “natural” predeterminado; constituye,
más bien, el resultado de la historia sociolingüística
de los hablantes y sus comunidades. De ahí, la posibilidad de
modificar el estatus social de las lenguas minoritarias a través
de una serie de decisiones de orden político. En el campo educativo,
esas lenguas — al ser utilizadas en la educación bilingüe
intercultural — ganan espacio público y oficial, elaboran
su léxico en determinados campos semánticos, y normalizan
su escritura para posibilitar una mayor difusión de sus discursos
a través del tiempo y el espacio.
La competencia lingüística de los seres humanos no se agota
en los límites de una sola lengua. A un mayor manejo de lenguas
distintas corresponde una mayor capacidad cognitiva y una mayor posibilidad
de establecer amplias redes comunicativas. La segunda lengua es, en
algunos casos, el castellano; en otros, la lengua indígena.
Este hecho se ha concretizado, en la actualidad, en la necesidad de
tener la Educación Bilingüe Intercultural en las zonas andinas
donde precisamente se debe impartir el aprendizaje significativo a través
de su lengua vernácula y luego la adquisición de la segunda
lengua. Al mismo tiempo, se tiene la finalidad de buscar el mantenimiento
de las lenguas vernáculas.
Por tanto, en la educación intercultural no sólo se debe
tomar en cuenta la cultura de los niños, sino prepararlos para
que establezcan relaciones interpersonales de mutua aceptación
y el enriquecimiento con los miembros de otra cultura diferente que
hablan otras lenguas.
Para entender la educación intercultural en los andes peruanos
debemos tener en cuenta algunas interrogantes que nos puede aclarar
algunas dudas: ¿Cómo atender
adecuadamente a las necesidades comunicativas y de desarrollo cognitivo
de los niños indígenas? ¿Cómo superar barreras
económicas, socioculturales y mentales entre las diversas poblaciones
que conforman la nación peruana?
Responder a esos retos implica tomar decisiones y acciones que van más
allá de lo pedagógico y que involucran tanto al Estado
como a la sociedad en su conjunto. Desde el terreno específicamente
educativo, se perfilan dos propuestas que, respectivamente, intentan
abordar tales retos: la educación
bilingüe y la educación intercultural.
El concepto clave de la interculturalidad es el diálogo o encuentro
entre interlocutores, entre comunidades que se reconocen recíprocamente
la capacidad y el derecho a la creación cultural. El diálogo
es salir de sí mismo para encontrarse con el otro, con el mundo
y también con uno mismo. La interculturalidad “destierra”
percepciones y juicios, relativiza ortodoxias y fundamentalismos, y
se abre hacia la complejidad de la realidad. Toda comprensión
y aprendizaje auténtico pasa necesariamente por una serie de
caminos de carácter intercultural.
Por tanto, el fortalecimiento de la EBI en el Perú es tarea de
todos, pues implica cambio de mentalidades y actitudes, decisiones de
diversa índole, estudios e investigaciones, innovaciones pedagógicas,
etc. La consolidación y mejora de la calidad de la EBI será,
sin duda, una manera de medir los avances que podamos lograr en el ámbito
de la convivencia ciudadana y el cambio de la formación curricular
de los maestros.
Para lograr este gran objetivo se plantea desarrollar las siguientes
líneas de trabajo:
a) Capacitación de maestros
bilingües en metodologías propias del subsistema de la Educación
Bilingüe Intercultural – EBI-.
b) Producción y desarrollo
de medios y materiales educativos, con prioridad en la producción
de cuadernos de trabajo en las áreas básicas de la currícula
(comunicación integral y lógico matemática) en
todas las lenguas vernáculas del país.
c) Investigación sobre componentes
etnocientíficos y de visión del mundo, con lo cual cada
una de las culturas aporta al país.
d) Defensa de los derechos lingüísticos
y culturales de los diversos pueblos indígenas y tradicionales
del Perú.
e) Búsqueda de condiciones
adecuadas para el diálogo entre culturas y facilitación
de espacios para su logro.
Este hecho se deberá concretizar en la actualidad en la necesidad
de tener la Educación Bilingüe Intercultural en las zonas
andinas donde precisamente se debe impartir el aprendizaje significativo
a través de la implementación de medios adecuados o uso
de materiales educativos que garanticen su utilidad en las escuelas
o centros educativos. La estrategia general a seguir para la producción
de los materiales, se ha considerado las siguientes:
1) Definir los productos prioritarios
de trabajo y las variantes de lenguas;
2) Convocar a especialistas que puedan
realizar esa tarea, por lo general de los propios entes ejecutores;
3) Organizan talleres de producción
de cuadernos de trabajo.,
4) Desarrollar el post diseño,
con especialistas y la adecuación lingüística pertinente;
5) Revisar, antes de que el material
entre a imprenta, por cuatro fases sucesivas la corrección del
manual (aún no se dispone de correctores automatizados para esas
lenguas);
6) Planificar su distribución
y validación.
El esfuerzo de publicación de los cuadernos de trabajo representa,
en total, 94 títulos en cinco variedades de quechua, en aymará,
y en diversas lenguas de la amazonía peruana.
Dificultades a superar
A pesar de todo este esfuerzo, se ha identificado
las siguientes dificultades:
1. Persisten resistencias
y prejuicios que tratan de restar importancia a la educación
bilingüe intercultural. Aún hay un trabajo grande por realizar
en el campo de la sensibilización y de la creación de
condiciones sociales que favorezcan el desarrollo de diversas experiencias
e innovaciones educativas en variados contextos sociolingüísticos
del Perú. Los esfuerzos que se hacen en el campo de la EBI no
están acompañados de una política lingüística
y una política intercultural explícita, crítica,
coherente, y adecuada a la realidad.
2. La atribución de plazas
docentes en las escuelas bilingües no siempre resulta pertinente.
Sucede, en algunos casos, que el docente capacitado es trasladado a
otro centro educativo. En otros casos, los niños vernáculo
hablantes tienen un docente monolingüe castellano hablante. En
este campo, hay conflictos entre las disposiciones laborales y las directivas
dadas a favor de la EBI.
3. Resultan insuficientes las investigaciones
y los estudios disponibles en torno de los siguientes puntos: pautas
de crianza y socialización vigentes en los pueblos indígenas;
percepción del mundo y organización conceptual del tiempo,
el espacio, y la interacción social; conocimientos y prácticas
indígenas relacionados con el medio ambiente; gramática
y funcionamiento pragmático-discursivo de las diversas lenguas
indígenas andinas y amazónicas.
4. Los cuadernos de trabajo están
fuertemente marcados por un diseño que se organiza por grados.
Sin embargo, los centros donde actualmente se realiza la educación
bilingüe intercultural son, en gran parte, unidocente — un
solo maestro para varios grados-. No se dispone aún de nuevos
diseños pedagógicos adecuados a esos centros unitarios.
5. La capacitación docente
para la EBI resulta insuficiente, ya que son muchas las necesidades
a las que hay que atender, considerando que los docentes, durante su
formación inicial, no se han formado para hacer frente a la diversidad
cultural y lingüística de los alumnos.
6. La producción creativa
de diversos tipos de textos en lenguas indígenas andinas y amazónicas
aún es insuficiente y requiere un impulso sostenido.