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Mayo 2005
 
El proceso de selección de la Beca IFP en el Perú: nuevos esfuerzos para incrementar la participación de mujeres
Por Carolina Trivelli  
   

Una de las características que ha marcado los 5 primeros procesos de selección de becarios y becarias IFP de Perú es el reducido número de mujeres que postulan, que se preselecciona y que se eligen como becarias. El Programa IFP tiene a nivel mundial y en la región (Perú y Chile) una especial sensibilidad a los temas de equidad de género, por ello siempre el perfil del becario IFP incluyó un sesgo a favor de las postulantes mujeres, sesgo que no logró revertir la subrepresentación de mujeres entre los profesionales que postulan a nuestro programa. En respuesta a esta situación en este último proceso de selección, el IFP en Perú ha optado por introducir pequeñas variaciones en el proceso de selección para promover una mayor presencia de mujeres a lo largo de todo el proceso.

Más postulantes, menos candidatas
En los dos últimos años el volumen de postulaciones creció mucho gracias a que se estableció en la región un sistema de pre-postulación on line. Con este mayor número de postulantes, el grupo que coincide con el perfil del becario/a IFP peruano creció mucho también, pero el número de mujeres en este grupo, más cercano al perfil buscado por el IFP, se redujo. El mayor éxito en identificar más postulantes “ideales” para el programa en Perú, estuvo acompañado de una constatación, en los sectores y grupos que han tenido menos oportunidades de acceder a estudios de postgrados, hay significativamente menos mujeres que hombres(1). Es decir, tenemos más postulantes que coinciden con el perfil buscado pero dentro de ellos el número de mujeres es muy pequeño (ver el gráfico sobre mujeres profesionales). Con esta nueva situación el número de mujeres que lograban llegar a las fases finales del proceso es relativamente pequeño y nuestro esfuerzo por mejorar las oportunidades para las postulantes en estas etapas finales del procesos de selección, donde habíamos concentrado nuestros esfuerzos en los últimos años, resultaban poco eficaces.

Entonces ¿Cómo hacer para que nuestra preocupación por la equidad de género y la igualdad de oportunidades, se traduzca en más mujeres en el grupo que llega a la etapas finales del proceso, y finalmente en más becarias peruanas?

Algunos cambios en pos de la igualdad de oportunidades
En respuesta a estas preguntas optamos por introducir ligeros cambios en las fases iniciales del proceso de selección para promover que más mujeres lleguen a las etapas finales del proceso de selección. En las fases finales este problema está prácticamente resuelto pues las evaluaciones en profundidad, que están en manos de Comités Locales y Regionales, el tema de la igualdad de oportunidades y de la apuesta por dar oportunidades a mujeres como parte de una estrategia para mejorar la equidad de género en nuestras sociedades está muy consolidada y todos los miembros de los jurados son sensibles al tema y por ello sus criterios de evaluación incorporan estas preocupaciones.

Los cambios que introducimos en el proceso de selección 2005 en Perú, después de muchas pruebas sobre la base de las postulaciones recibidas en el 2004, resultaron bastante simples en el marco de las complejas opciones que se aplican hoy en el marco de las estrategias de acción afirmativa. Para la definición del grupo de postulantes que consideraríamos “elegibles” en el Perú otorgamos puntaje adicional a las postulantes mujeres (ver gráfico sobre el proceso de selección). En las versiones anteriores del proceso de selección, siempre se incluyó un puntaje adicional para las mujeres, al ser consideradas un “grupo vulnerable”, sin embargo, esto no resultaba suficiente para contrarrestar la relativa poca participación de las mujeres en el conjunto de profesionales que el IFP busca apoyar. Por ello, en el 2005 optamos por incluir un puntaje adicional para las mujeres (sin eliminar el puntaje adicional ya recibido por ser parte de un “grupo vulnerable”), puntaje que nos permitiera equiparar el número de mujeres en el grupo de “elegibles” al de hombres. Es decir, apostamos por una medida de acción afirmativa directa para asegurar que haya igual probabilidad de que un postulante “elegible” sea hombre o mujer.

Los resultados hasta ahora (aun estamos en el proceso de selección) son bastante alentadores, aunque no ideales. Debemos esperar hasta que concluya el proceso de selección para poder evaluar el éxito o no de las medidas tomadas. En lo que va del proceso, hasta la invitación a entrevistas hecha por el jurado local, la situación muestra avances respecto a lo registrado en el año anterior. Hemos logrado que en el grupo de “elegibles” el 51% sean mujeres. Cifra bastante alentadora en comparación con el 34% de mujeres entre los postulantes “elegibles” del 2004. De igual modo, el 42% de los postulantes invitados por el jurado local a la entrevista son mujeres, muy por encima del 26% del 2004.

Veremos que resultado final nos da este nuevo intento por hacer de nuestro programa una oportunidad equitativa para profesionales de ambos sexos y una oportunidad que invite e incentive a más mujeres a seguir su proceso de desarrollo profesional y personal (gráfico Nº1).

El proceso de selección de la Beca IFP en la región
El proceso de selección de los becarios/as IFP de la región es bastante complejo y largo. En el caso de Perú, este proceso se inicia con la selección de un grupo de postulantes en base a su cercanía al perfil del becario IFP peruano. Esta cercanía se define sobre la base de más de 15 indicadores de trayectoria, resilencia y acceso a oportunidades para el desarrollo profesional. Con estas consideraciones se define el grupo de postulantes “elegibles”, en donde se selecciona a los postulantes más cercanos al perfil ideal del becario IFP. Dado el volumen de postulantes que hay en el Perú, hay un grupo significativo que coincide en alguna medida con el perfil que queda fuera del grupo de elegibles. Hoy el grupo de elegibles es donde están los más cercanos al perfil ideal del becario IFP.

Este grupo de postulantes “elegibles” es invitado a presentar su formulario completo y sus documentos. Las postulaciones completas son evaluadas por revisores expertos en las distintas disciplinas para evaluar la consistencia de la postulación con el perfil del becario IFP peruano, el potencial académico de cada postulante y su compromiso con su grupo de referencia.

Los postulantes más cercanos al perfil del becario IFP que además cumplan los requisitos de potencial académico y compromiso y liderazgo en su grupo de referencia, pasan a ser evaluados por un Comité Local de selección conformado por 6 miembros(2). Ellos evalúan en detalle los expedientes y entrevistan a los mejores candidatos. Luego de las entrevistas, el Comité Local selecciona el grupo de postulantes que será evaluado, junto con el grupo de postulantes chilenos, por un Comité de selección Regional, que es el que finalmente selecciona a los becarios y becarias IFP de la región andina y el cono sur (gráfico Nº2).

Algunos indicadores de quienes postulan en Perú
Si bien la información sobre los profesionales es relativamente limitada en el Perú, utilizando las encuestas de hogares (ENAHO) del año 2003 y la información de los postulantes peruanos al IFP presentamos algunas cifras que dan cuenta de cómo el menor porcentaje de mujeres entre los “elegibles” en nuestro proceso de selección responde a la propia subrepresentación de mujeres entre los profesionales peruanos, sobre todo entre aquellos que se acercan más al perfil del becario/a IFP.

De acuerdo con los resultados de ENAHO (2003) en el Perú hay cerca 1.152.000 personas con educación universitaria completa. De ellos sólo 120 mil tienen algún postgrado, lo que representa el 0.7% de la población peruana mayor de 18 años. De estos 120 mil profesionales con postgrado, el 33% son mujeres y la mayor parte vive en Lima (el 67%). El grupo de profesionales graduados sin postgrado es algo diferente, el 46% son mujeres. Pero se mantienen las diferencias entre Lima y provincias, pues el 55% de estos profesionales vive en Lima. En el caso de las mujeres profesionales el 58% vive en Lima. Por ello, por ejemplo, si buscáramos profesionales mujeres que viven fuera de Lima, las elegibles serían a lo más el 42% de las mujeres profesionales.

Como se aprecia en el gráfico Nº3, el porcentaje de profesionales universitarios es muy reducido, y crece a medida que se reduce el nivel de pobreza. Dentro del 20% más rico (el quintil 5 del gráfico) el 29% de los hombres tienen al menos educación universitaria completa y el 19% de las mujeres. Es decir, aun en el grupo con mayores oportunidades hay una brecha importante en la presencia de mujeres profesionales. En este grupo (20% más rico o de mayores ingresos) hay cerca de 420 mil profesionales hombres y 312 mil mujeres profesionales.

Complementando esta información, sobre la base de nuestras convocatorias pasadas, tenemos que el 42% de los postulantes en el 2005 han sido mujeres; al igual que en el 2004(3). En el grupo considerado como elegibles tuvimos un 34% de mujeres en el 2004 y un 51% en el 2005 (gracias a los cambios introducidos en el esquema de selección). En el total de becarios/as IFP peruanos/as tenemos 37% de mujeres.

Finalmente, dos datos adicionales que nos ayudan a ubicar la subrepresentación de las mujeres entre los postulantes (gráfico Nº4). Primero, el tipo de universidad de origen. El 52% de los postulantes que vienen de universidades privadas de Lima son mujeres, en contraste, sólo el 35% de los postulantes que vienen de universidades públicas de provincias son mujeres. El 65% de nuestros becarios peruanos son de universidades públicas de provincias.

En segundo lugar, un tema que debemos trabajar más a fondo para entender la dinámica de las rutas de desarrollo de las propias mujeres, se refiere a algunas de las características de los hogares en que las postulantes han crecido. Mientras mayor el nivel educativo de la madre del/la postulante mayor la probabilidad de que el/la postulante sea mujer. Es decir, en el grupo de postulantes que provienen de hogares con madres más educadas, el 53% son mujeres. En el grupo de postulantes con madres con bajos niveles de educación (primaria completa o menos), solo el 33% son mujeres.

Esta información nos lleva a reafirmar que mientras mayores condiciones de exclusión se definen menor es el porcentaje de mujeres, por ello, el grupo meta del IFP tiende a ser un grupo donde las mujeres están subrepresentadas. De ahí que el reto de elevar las opciones para ellas, sea tan importante.

Notas explicativas
(1) Obviamente no porque las mujeres tengan más oportunidades de acceso a los postgrados, sino porque hay menos mujeres profesionales en estos grupos.
(2) Tres de los seis miembros del Comité Local son ex-becarios/as del Programa IFP.
(3) Donde también tuvimos 42% de postulantes mujeres.


 
 
 
Autor/a de este artículo:
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CAROLINA TRIVELLI

Ex-Directora del IEP, actual investigadora del área de economía del Instituto de Estudios Peruanos

 
 

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Gráfico 1: El proceso de selección 2005 de la Beca IFP

(pinche la imagen para ampliarla)

Gráfico 2: Mujeres profesionales

Fuente: ENAHO (2003)
Elaboración: IEP

(pinche la imagen para ampliarla)

Gráfico 3: Profesionales universitarios

Fuente: ENAHO (2003)
Elaboración: IEP

(pinche la imagen para ampliarla)
Gráfico 4: Postulantes a la Beca IFP en Perú el año 2005

(pinche la imagen para ampliarla)
 

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