La enseñanza para la comprensión hoy en
día ha adquirido una importancia determinante en los sistemas
educativos y constituye parte de la agenda olvidada en las reformas
educacionales, por lo que se le debe prestar una atención prioritaria
debido a que existe un consenso generalizado en la idea de su eficacia
en el éxito escolar. Me refiero a la comprensión en general
y no solo a la comprensión específicamente lectora que
sólo se refiere a la comprensión de textos. Muchos educadores
tienen la creencia equivocada que esa tarea es esencialmente del educador
de lengua, pero como veremos más adelante es responsabilidad
de todos los educadores sobre todo cuando didactizan el lenguaje especializado
en la enseñanza de una determinada área o materia.
Para empezar es necesario señalar que son tres los materiales
que intercambian los educadores con los educandos en los procesos de
enseñanza y de aprendizaje: los conocimientos, las capacidades
o competencias y la comprensión. Los conocimientos como sabemos
pertenecen a la experiencia ecosociocultural e histórica, científica
y tecnológica; las capacidades, se entienden como objetivos,
competencias, habilidades, destrezas, y otros; la comprensión
se refiere al sentido que le damos a nuestros aprendizajes. En el presente
realizamos un abordaje de las tensiones básicas de este último
debido a que condiciona la estructuración de significatividades
relevantes y pertinentes en la escolarización.
Formas de comprensión
en la enseñanza de distintas áreas
La comprensión en la institución escolar es asumida de
diversas formas según la naturaleza de las áreas y asignaturas,
así como las prioridades que se le brinda de acuerdo con una
modalidad de enseñanza. Por ejemplo según se priorice
el nombre, la fórmula o la norma como propósitos del área
o asignatura se producen estereotipos de la comprensión y son:
el nominalismo, que se practica en
las áreas de Ciencias Sociales y Humanidades, donde existe un
énfasis en el recuerdo de autores, obras, fechas, lugares, datos,
personajes, sentencias, máximas, accidentes geográficos,
presidentes, héroes, próceres, mártires; así
como áreas de Ciencia Tecnología y Ambiente, donde se
prefiere que el educando comprenda nombres de plantas, animales, partes
de los organismos, niveles taxonómicos, compuestos, elementos,
números atómicos y otros. El Formulismo,
que se practica en las áreas de Ciencia, Tecnología y
Ambiente y Matemática donde existe una prioridad en el desarrollo
de leyes, principios, axiomas, teoremas expresadas en fórmulas
cuya peculiaridad que los funda es la demostración, así
como el balanceo de reacciones entre otros. El normativismo,
que se practica en la enseñanza de la Lengua o Comunicación
Integral y Tutoría, Persona Familia y Relaciones Humanas donde
la enseñanza consiste en el “deber ser”, es decir,
brindar un conjunto preestablecido e irrefutable de normas, principios,
etc. Por lo que existe un énfasis en prácticas y comportamientos
deseados y correctos.
La comprensión y modalidades
La comprensión es la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad
a partir de lo que uno sabe. Para decirlo de otra manera, la comprensión
de un tópico es la “capacidad de desempeño flexible”
con énfasis en la flexibilidad, o de otro modo es la capacidad
de usar el conocimiento de maneras novedosas. El aprendizaje para la
comprensión a menudo implica un conflicto con repertorios más
viejos de desempeños de comprensión y con sus ideas e
imágenes asociadas. La comprensión se puede dilucidar
de dos formas: desde una visión vinculada al desempeño
y desde una visión representacional.
En la visión de la comprensión
vinculada con el desempeño los criterios comunes para apreciar
la comprensión de las personas desde el sentido común
son: primero pedir a que pongan su comprensión en juego, es decir,
explicando, resolviendo un problema, construyendo un argumento, armando
un producto; segundo, lo que los educandos responden no sólo
demuestra su nivel de comprensión actual sino que lo más
probable es que los haga avanzar. Al trabajar por medio de su comprensión
en respuesta a un desafío particular, llegan a comprender mejor
Aquí se reconoce la comprensión por medio de un criterio
de desempeño flexible. La comprensión se presenta cuando
la gente puede pensar y actuar con flexibilidad a partir de lo que sabe,
en cambio, cuando un educando no va más allá de la memorización
y el pensamiento y la acción rutinaria nos indica falta de comprensión.
Comprender un tópico quiere decir ni más ni menos que
ser capaz de desempeñarse flexiblemente en relación con
le tópico: explicar, justificar, extrapolar, vincular y aplicar
de maneras que van más allá del conocimiento y la habilidad
rutinaria.
En la visión representacional
de la comprensión pensamos la comprensión como algún
tipo de representación, imagen o modelo mental que tienen las
personas. Cuando se logra comprender algo se dice en el lenguaje cotidiano:
“lo tengo”, “veo lo que dice”, “veo el
sentido”, “veo a través de ti”, “veo
la respuesta”, “veo la trampa” estas expresiones vinculan
la percepción con la comprensión; así, la comprensión
como visión exige alcanzar una representación mental que
capta lo que ha de comprenderse. Por lo tanto, la comprensión
depende de adquirir o construir una representación adecuada de
algún tipo, un esquema, modelo mental o imagen. Existen dos tipos
diferentes de representaciones, en primer lugar tenemos los
modelos mentales, este tipo de representaciones son objetos mentales
que la gente manipula, maneja o recorre con el ojo de la mente. En segundo
lugar están los esquemas de acción
que considera que las representaciones están en el trasfondo,
que el ojo interno no las inspecciona conscientemente sino que en cierta
forma guían nuestras acciones. La comprensión puede darse
a partir de la comprensión en acto
que pasa por la prueba de desempeño flexible, porque todas
las formas de comprensión son parciales, uno nunca entiende todo
acerca de algo. El educando de castellano, catalán o aimara puede
discutir sobre la gramática castellana, catalana o aimara pero
no podrá usarla flexiblemente porque carece de algo. La comprensión
de acto no necesita de modelos. La mayoría de las personas tenemos
una habilidad musical cotidiana, aprendemos a retener una melodía
y cantarla o silbarla con arreglos y variaciones sin conocimiento alguno
de la notación musical. Cuando conversamos, navegamos o cantamos
flexible o fluidamente, con toda claridad no lo hacemos revisando nuestros
modelos mentales, actuamos solo con ocasional referencia a ellos. Cuando
hacemos referencia a modelos de partituras de música o recurrimos
a la gramática para reflexionar sobre la lengua realizamos una
comprensión reflexiva.
Enseñanza para la comprensión
Existe un consenso generalizado sobre la enseñanza para la comprensión,
en todas las instituciones educativas y los docentes; sin embargo, han
sido valorados al menos retóricamente, porque la mayoría
de docentes están rodeados de modelos, actividades, formas de
evaluación estandarizadas, planes y programas y experiencia que
refuerzan la enseñanza basada en la transmisión tradicional.
La enseñanza para la comprensión busca que los educandos
les permita ser pensadores críticos, gente que plantea y resuelve
problemas y que es capaz de sortear la complejidad, ir más allá
de la rutina y vivir productivamente en este mundo en rápido
cambio y se apoya con toda claridad en la convicción, de larga
data, de que las escuelas deben comprometer a los alumnos de manera
más intensa y contar con la comprensión como su pieza
central.
Proyecto de Investigación
sobre la enseñanza para la comprensión
La mejor forma de promover la enseñanza para la comprensión
se desarrolla asumiendo en currículo como un proyecto de investigación
en la acción o acción reflexión que supera las
relación unidireccional de especialistas, docentes y alumnos
donde no existe una práctica dialogante, al contrario las relaciones
entre educadores y educandos se desarrollan a partir de decisiones unidireccionales.
El conocimiento, la capacidad o habilidad y la comprensión son
los materiales que se intercambian en la educación, así
como los valores que suponen los procesos de enseñanza y de aprendizaje,
así las relaciones praxis – axiología son praxiológicas.
La enseñanza para la comprensión involucra a los educandos
en los desempeños de comprensión, para cuyo efecto es
necesario responder a algunas interrogantes y elementos. Las preguntas
clave definen determinar que contenidos deben de comprenderse identificando
temas relevantes y pertinentes a través de temas generativos
y organizando propuestas curriculares alrededor de ellas; además
clarifica lo que los estudiantes tienen que comprender articulando metas
claras centradas en comprensiones clave, motiva el aprendizaje de los
educandos involucrándolos en desempeños de comprensión
o capacidades que exigen que éstos apliquen, amplíen y
sinteticen lo que saben, y controla y promueve el avance de los educandos
por medio de evaluaciones diagnósticas continuas de sus desempeños
o capacidades, habilidades, destrezas con criterios directamente vinculados
con las metas de comprensión.
| Preguntas Clave |
Elementos |
| ¿Qué contenidos vale la pena comprender? |
Contenidos Generativos |
¿Qué aspectos de esos contenidos deben ser
comprendidos? |
Metas de comprensión |
| ¿Cómo podemos promover la comprensión? |
Desempeños de comprensión |
¿Cómo podemos averiguar lo que comprenden los
alumnos? |
Evaluación diagnóstica continúa |
¿Qué contenidos
vale la pena comprender? Contenidos generativos
Determinar el contenido del currículo socialmente relevante,
culturalmente pertinente y personalmente significativo se vincula necesariamente
con los intereses y necesidades, preocupaciones y experiencias que se
ocupan los educandos en su vida cotidiana. La toma de decisiones sobre
el currículo parte de las reflexiones de vincular el trabajo
escolar y la vida cotidiana de los alumnos. La relación cultura,
educación, escolarización planteado por Michael Cole(1)
y sus seguidores es esclarecedor al respecto. En este marco, los educadores
deben seleccionar el contenido y ajustar la forma del currículo
para responder a las necesidades de los educandos. La selección
de los contenidos no sólo debe ser información en cantidad
y calidad, sino que debe involucrar a los alumnos en constantes espirales
de indagación que los lleven desde un conjunto de respuestas
hacia preguntas más profundas. Por ejemplo en la enseñanza
de la Literatura un educador entra en el dilema de elegir entre enseñar
sobre la obra de un autor de la época colonial o de la época
actual. Generalmente se opta por una linealidad temporal de los orígenes
hasta nuestros días, es decir, se opta por enseñar en
el caso de que si se trata de la literatura hispanoamericana primero
la literatura preinca, inca, colonial, república hasta nuestros
días; sin embargo, una forma que permita una labor investigadora
en el educando podría ser planificada de manera diferentes y
al revés, es decir, desde nuestros días hacia atrás,
el ejemplo también se extiende para las Ciencias Sociales.
Los criterios que se recomiendan para seleccionar contenidos plantean
como punto de partida que el tema generativo sea central para el dominio
de la disciplina, que sea accesible e interesante para los educandos,
que excite las pasiones intelectuales del docente y se conecte fácilmente
con otros contenidos tanto dentro como fuera del dominio de un área
curricular.
¿Qué aspectos deben ser comprendidos?
Metas de comprensión
Las metas de comprensión afirman explícitamente lo que
se espera que los alumnos lleguen a comprender, es decir, definen de
manera específica las ideas, procesos, relaciones o preguntas
que los alumnos comprenderán mejor por medio de la investigación
acción o acción reflexión.
Las capacidades específicas, se encuentran relacionadas con las
características y naturaleza de las distintas áreas y
las mismas vienen a constituir desempeños de comprensión
que se traducen en competencias, habilidades, destrezas, y otros. En
esta parte es necesario que los educadores realicen una distinción
de las diferentes metas de comprensión, en ese caso, las capacidades
fundamentales, de área y las específicas; así como,
las metas finales y las intermedias, este tipo de reflexiones corresponde
también con la configuración de los perfiles reales, potenciales
e ideales, los perfiles reales nos permiten determinar la situación
en que se encuentran los estudiantes, los perfiles potenciales son metas
intermedias y los perfiles ideales vienen a constituir las metas finales
después de la experiencia escolar. Es menester señalar,
que las metas de comprensión no son objetivos conductuales estrechos.
Por eso es necesario responder a la interrogante ¿qué
es lo que queremos que los alumnos comprendan al final de su semestre,
trimestre o de su año? Por lo que puede haber metas de comprensión
de corto, mediano y largo plazo. Un ejemplo de metas de comprensión
de largo plazo puede ser: “los alumnos comprenderán como
expresarse con claridad, en forma oral y escrita”.
Finalmente, las metas de comprensión son explícitas
y públicas. Explicitas porque deben ser claramente establecidas
de acuerdo con los intereses y necesidades de los alumnos. Para atender
a la diversidad de las mismas propongo la posibilidad de objetivos comunes
y objetivos personales. Públicas, porque deben ser de conocimiento
pleno de la comunidad escolar, lo que permitirá que todos conocen
hacia dónde se avanza y cuánto de se ha conseguido. Por
otro lado, las mismas deben estar dispuestas en una estructura compleja
para señalar sus conexiones, relaciones, lo supraordenado y subordinado,
lo principal y lo secundario, el objetivo general y el específico,
la capacidad de área y la capacidad específica, las competencias
de año y las de un trimestre o de una experiencia de aprendizaje.
Y por último, deben ser centrales en la materia o área,
es decir, en las ideas, modalidades de investigación y formas
de comunicación y diálogo que son condicionantes para
la comprensión.
¿Cómo promover la comprensión?
Desempeños de comprensión
Los desempeños de comprensión son las capacidades e inclinación
de usar lo que uno sabe cuando actúa en la realidad natural y
social. La comprensión por lo tanto, se desarrolla y demuestra
poniendo en práctica la comprensión, y los mismos parten
de niveles simples hasta llegar a unos más complejos. El valor
de los desempeños es central en el proceso y resultado, además
de la evaluación diagnóstica en la educación. Este
enfoque por lo tanto, centra más su atención en la actividad
de los educandos y no tanto de los educadores, aquí la atención
en los criterios, indicadores, sub-indicadores y sobre todo las actividades
de desempeño son prioritarios. Las capacidades específicas
de cada área cuando son extendidas, sintetizadas, o aplicadas
o usadas de una u otra forma, además de manera creativa y novedosa
a través de los desempeños representa las mejores evidencias
de los mismos. En suma, se trata de responder a la interrogante ¿Qué
pueden hacer los estudiantes para desarrollar y demostrar su comprensión?
Es evidente que los educadores se encuentren con diferentes desempeños
de comprensión debido a los ritmos y estilos de aprendizajes
diversos y diferentes de los educandos. El reconocimiento de diferentes
tipos de comprensión, también nos conduce a tener en cuenta
de los desempeños preliminares o subdesempeños necesarios
con el fin de desarrollar ideas y procesos que pueden sintetizar en
el desempeño o producción textual. Así mismo, existe
algo importante al que se debe prestar atención: los intereses
de los alumnos y en el objetivo de las metas de comprensión para
que las cadenas de desempeños fueran generativas y plantearan
un desafío. Stone nos plantea para este aspecto tres categorías
comunes. La primera etapa de exploración
basada en la investigación inicial permite acercar a los educandos
al principio de unidad(2),
la presentación del todo del contenido o materia y al dominio
del contenido generativo y sus experiencias previas. La segunda
etapa se refiere a la investigación guiada
donde se los educandos utilizan sus ideas y las diferentes modalidades
de investigación que el educador considera centrales e importantes
para la comprensión de las metas identificadas. Es necesario
que el educador explicite como habíamos destacado antes el por
qué de los contenidos que se aprende para que los educandos le
den sentido a sus aprendizajes, la importancia y utilidad de las mismas.
Existen habilidades básicas y complejas cuya gradualidad están
en función directa de las metas de comprensión. Finalmente,
el proyecto final de síntesis donde
se exponen los resultados y los educandos demuestran con claridad el
dominio de las metas establecidas. Las metas de comprensión pueden
ser entendidos de diversas formas como fines, metas, capacidades, objetivos,
propósitos y se articulan al alcance y a la dimensiones de comprensión
mediante conocimientos, metas, propósitos y formas de expresión.
Las actividades y experiencias que tienen lugar en el aula o fuera de
ellas son concebidos como desempeños de comprensión sí
solo sí si desarrollan y demuestran la comprensión vía
la investigación. Stone resume los desempeños de comprensión
efectivos:
::. Se vinculan directamente con metas de
comprensión.
::. Desarrollan y aplican la comprensión
por medio de la práctica.
::. Utilizan múltiples estilos de
aprendizaje y formas de expresión.
::. Promueven un compromiso reflexivo con
tareas que entrañan un desafío y que son posibles de realizar.
::. Demuestran la comprensión.
¿Cómo averiguar lo que comprenden
los educandos? Evaluación diagnóstica continúa
La forma de averiguar lo que comprenden los educandos es a través
de la evaluación diagnóstica continua de desempeños
en relación con las metas de comprensión. Un principio
es importante al respecto: si la enseñanza es efectiva, la valoración
del propio desempeño se vuelve casi automática. La evaluación
es descriptiva, ya que el educador va registrando los avances en la
comprensión de acuerdo con los estilos y ritmos de aprendizaje
personalizados de los educandos, y luego podrá compararlos con
las metas de comprensión que generalmente se prescriben en las
formas de evaluación de la comprensión deseada e intencional.
Aquí es necesario redimensionar el valor singular y social de
la educación a través de la autoevaluación, coevaluación
y heteroevaluación y las formas de evaluación meta, debido
a que ayuda a integrar mejor la perspectiva holística de los
contenidos investigados, los instrumentos intelectuales y las operaciones
intelectuales construidos en el aula o fuera de ella.
Notas Explicativas
(1) Véase:
“Relación de los procesos cognoscitivos con la cultura”,
“Cognición, mente y actividad” y otros trabajos de
Michael Cole, Silvia Scribner, etc. Donde se plantea la posición
de que la cultura engloba a la educación, y la escolarización
representa las prioridades para las nuevas generaciones.
(2) Se trata de un enfoque
holístico que parte de presentar el todo para desagregarlo en
partes, mientras que el enfoque atomístico prioriza llegar al
todo a partir de las partes.
Referencias Bibliográficas
Cabre, Teresa (1999). “La terminología,
representación y Comunicación” IULA, Universitat
Pompeu Fabra, Barcelona.
Cole, Michael (2002). “Cultura, mente y actividad”
Oxford, EE.UU.
Quispe Santos, Walter (2000). “Constructivismo,
dilemas e innovaciones” en Candidus Revista de Educación,
Año 1 Nº 1 Caracas, Venezuela.
Quispe Santos, Walter (2003). “La descentralización
curricular” en Investigación Educacional Año 7 Nº
12 Págs. 41 – 54 Universidad de San Marcos, Lima.
Quispe Santos, Walter et al (2004). “La enseñanza
de la comprensión lectora” Monográficos, UGEL San
Román, Juliaca.
Quispe Santos, Walter & Mamani, Bartolomé: (2004).
“No se educa para el silencio sino para la comunicación”
Monográficos, UGEL San Román, Juliaca.
Stone, Martha (1997). “La enseñanza para
la comprensión” Taurus, Madrid.
Van Dijk, Teun & Kintsch, W. (1983). “Strategies
of discourse comprehension” Academia Press, New York.
Van Dijk, Teun (2003). “Ideología y discurso”
Ariel, Barcelona.