¿Quiénes pueden postular?
- Sin límite de edad.
- Mujeres y hombres que cuenten con un título universitario con el grado académico de licenciatura o bachiller y quieran optar a un grado de maestría.
- Ciudadanos/as o residentes legales que viven en los países en que se implementa el programa,
- Personas pertenecientes a grupos históricamente subrepresentados en la formación de postgrado.
- Quienes tengan potencial académico, esto es, un rendimiento ascendente en los estudios de pregrado.
- Quienes tengan potencial de liderazgo, ya sea académico, social y/o profesional.
- Quienes demuestren trayectorias de compromiso con sus grupos de referencia o comunidades de origen, así como con el desarrollo y la equidad social.
- Quienes aspiren a un programa conducente a un grado académico de maestría y enfoque la aplicación de estos nuevos conocimientos dentro de las áreas de interés de la Fundación Ford.
¿Quiénes no pueden postular?
- Ciudadanos/as estadounidenses
- Ciudadanos/as de países donde se implementa el IFP, pero que viven en el exterior
- El personal de la Fundación Ford y sus familiares estarán inhabilitados para postular o integrar paneles de selección
- El personal del IFP en las oficinas regionales y locales y sus familiares.
- Los miembros de los comités de selección y sus familiares.
¿En
qué se fijan exactamente en las distintas etapas
del proceso de postulación?
Fundación EQUITAS y el Instituto de Estudios Peruanos comparten el compromiso de apoyar
y promover a personas talentosas procedentes de sectores
cuyo acceso a las oportunidades de postgrado está
limitado por factores distintos a sus méritos personales,
por lo que en el proceso de postulación a la beca
IFP en la región andina y el cono sur estos factores
han sido aislados y traducidos a variables ponderadas y
validadas estadísticamente en su capacidad de discriminar,
conformando un conjunto estructurado de indicadores que
actúan como filtro en una base de datos
que permite delimitar al grupo elegible en el gran universo
de postulantes que se presentan anualmente.
Los indicadores buscan capturar el carácter multidimensional
y dinámico de la exclusión que se pretende
medir, incluyendo aspectos del hogar originario y siguiendo
la trayectoria hasta el núcleo actual. Consideran
la ubicación geográfica, composición,
tipo de hogar y niveles educativos del núcleo originario
y la ocupación de jefe/a de hogar; la condición
de género y la adscripción a minorías
del postulante; el sistema en el que cursó la educación
básica y media y su ubicación; las características
de la universidad en la que completó el pregrado;
la situación de ocupación al momento de postular;
y la ubicación, tipo y composición de su hogar
actual.
El grupo de elegibles es luego filtrado según su
potencial académico, trabajo desarrollado por un
grupo de revisores externos previamente
capacitados para la aplicación de la pauta de evaluación.
Esta incluye la revisión de los expedientes completos
y la valoración específica de la trayectoria
en el pregrado, la ubicación al egreso y el promedio
de los últimos años (nos interesa el potencial
académico), además de publicaciones y actividades
académicas adicionales a su formación regular.
La revisión es cruzada y cada expediente es evaluado
por al menos dos revisores.
Los expedientes de quienes pasan ambos filtros son posteriormente
revisados por cada Comité Nacional (uno
en Chile y otro en Perú). El trabajo de los seleccionadores
a este nivel está centrado en la evaluación
de la resiliencia de los potenciales becarios, analizando
las estrategias desarrolladas para enfrentar y vencer los
obstáculos que pudieran haber encontrado tanto a
nivel personal como en sus trayectorias académicas
y profesionales. Adicionalmente, se valora la participación
y compromiso social histórico y actual de los postulantes
en sus contextos locales y su sentido de pertenencia a los
colectivos a los cuales se adscriben.
En la siguiente etapa se evalúa la coherencia y
consistencia de sus trayectorias, sus intereses actuales
y sus proyectos profesionales y/o académicos futuros.
Este trabajo incorpora una ronda de entrevistas personales
con los postulantes mejor evaluados para cerrar la nómina
que se envía al Comité Regional,
de carácter latinoamericano, responsable de la selección
final de chilenos y peruanos a presentarse a la Secretaría
Ejecutiva del IFP en NY, quien finalmente visa
la nueva selección. Así, en este nivel regional,
la selección se centra en la discusión de
los casos individuales en su significación y potencial
impacto más allá del contexto de procedencia,
caracterizando y comparando los tipos de liderazgo involucrados
y ponderando la pertinencia de sus intereses académicos
y profesionales a las realidades sobre las cuales aspiran
intervenir.
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